sábado, 16 de febrero de 2008

Parole...parole...El asado de obra





Buscando fotos por internet, ví ayer, fotos de obreros de la construcción haciendo su asadito del mediodía. Y los recuerdos volvieron...
Eramos muy chicos, apenas 3 , 4 , 5 años y nuestras madres nos llevaban todos los días a la Plaza de los Dos Congresos .Jugábamos en el arenero,tomábamos agua del bebedero, corríamos , etc. Al llegar el mediodía las 3 madres desandaban el camino con nosotros, sus hijos: Luisito ( mi compañero del mismo piso de la calle San José ) Margarita y otra chica con su hermanito , que no recuerdo sus nombres.
Al cruzar Hipólito Irigoyen corríamos una carrera para ver quien llegaba primero a la obra de mitad de cuadra.Nos parábamos y nos quedábamos mirando esperando...
Los obreros preparaban su asado y al ver nuestras miradas de muertos de hambre, cortaban rebanadas de pan crujiente a la que arrimaban un trocito de churrasquito o la punta de un asado.
Creo que ni les dábamos las gracias...salíamos corriendo hasta la esquina, donde esperábamos saboreando ese manjar tan simple y tan maravilloso.
Nuestras madres venían charlando entre ellas.Se darían cuenta de lo que eso significaba para nosotros?, creo que no.
Y así como nosotros estábamos encantados con ese pedacito de pan y de carne, miles de argentinos, por todo el país, huelen a diario ese olorcito que viene de parrillas humildes, de restaurantes caros , de casas de familia. Diríamos que es el olor de la comida argentina.
Lo increíble para el extranjero ( que tiene una carne cara en general) es esa posibilidad que tenemos nosotros de disfrutarla tan fácilmente. Por eso, cada mediodía ese ritual, con crisis o sin ella, se repite en todas las construcciones del país.Pueden variar los trozos, pero la esencia permanece.
Estas fotos sacadas de Flickr son de distintos lugares del país...no me digan que no sienten el olorcito ? snif...snif...

jueves, 14 de febrero de 2008

Parole...parole....La tercera edad .


____FELIZ SAN VALENTIN ! __especial tercera edad...
SIN SEGUNDA. De Primera a Tercera

!
Por Fontanarrosa- siempre vigente

Mi amiga Coletta solía decir, y hace ya mucho tiempo:

“Estamos entrando en la edad del nunca me había pasado"
Y es así.

Decimos:
"Es curioso. Nunca me había pasado, me agaché a recoger un tenedor y se me trabaron cuatro vértebras de la columna".

Escuchamos:
"Es notable. Nunca me había pasado. Mordí un caramelo de limón y un premolar se me partió en ocho pedazos".

Es que, así como se habla de un Primer Mundo y de un Tercero sin que nadie conozca a ciencia cierta cuál es el Segundo, nosotros hemos pasado de la Primera Edad a la Tercera sin recalar por la Segunda y el cuerpo acusa recibo de tal apresuramiento.

El tiempo mismo, incluso, se ha tornado de una consistencia gelatinosa, plástica, mutante.

Calculamos:
"Cuánto hace que se mudó Ricardo a su nueva casa?"
Y arriesgamos:
"Tres, cuatro años". Hasta que alguien, conocedor, nos saca de la duda:
"Catorce".

Suponemos ante el amigo encontrado ocasionalmente en la calle:
"Tu pibe debe andar por los seis, siete años".
"Tiene diecinueve- nos contesta el amigo
Vení Tacho ! ". Y nos presenta a una bestia de un metro ochenta, pelo verde, un clavo miguelito clavado en la ceja y un cardumen de granos sulfurosos en la mejilla.

Se corrobora entonces aquello que, dicen, decía John Lennon:
"El tiempo es algo que pasa mientras nosotros estamos distraídos haciendo otra cosa".
Y suerte que estamos distraídos haciendo otra cosa. Mucho peor es aburrirse.

Es dulce rememorar ciertos momentos, pero más me entusiasma pensar en las cosas que tengo para hacer.

Es que muchos de esos ciertos momentos son muy viejos. Y por lo tanto vale recordar el consejo dado por Javier Villafañe cuando alguien le preguntó cómo hacía para conservarse tan joven pasados los ochenta años.
"No me junto con viejos", respondió el maestro.

Un día dijo Jean Louis Barrault, famoso actor francés, "la edad madura es aquella en la que todavía se es joven pero con mucho mas esfuerzo".

miércoles, 13 de febrero de 2008

Video: Como la cigarra ... y los huevos fritos !



Tan argentinos como esta canción de María Elena Walsh cantada por Mercedes Sosa, por León Giecco y Victor Heredia, éste casi himno de tantos momentos críticos que pasamos ; y que invito a escuchar mientras ponemos en la sartén con manteca previamente calentada ( que no oscurezca ), dos huevos que freímos con cuidado, sólo agregando sal y teniendo listo el pan fresco para mojar la yema apenas cocida.
Quiero que entiendan esta metáfora entre canción y los fritos !

lunes, 11 de febrero de 2008

Un bisabuelo en la cocina: perdices en cacerola



Limpiar bien 3 lindas perdices( palomas, pichones ),lavarlas y secarlas con atención.En el interior de cada una poner un poco de sal y unas tiritas de panceta.
Colocarlas en una cacerola, espolvoreada en su interior con sal, agregando unas cucharadas de manteca, introducir la cacerola o fuente en el horno, haciendo cocinar a fuego moderado cuidando y revolviendo cuanto sea necesario, hasta que hayan resultado bien doraditas uniformemente.
Mientras ya se habrá preparado en el fuego en una cacerola con un buen pedazo de cebolla y una cucharada de manteca, cortada en anillitos. Cuando haya tomado un poco de color se le agrega una cucharadita de harina .Siempre revolviendo se amalgaman los ingredientes agregando 1 vaso de vino blanco.Dejar evaporar y agregar 1 taza de caldo de gallina.
Siempre a fuego regular se deja retomar el hervor, después de lo cual se agregarán 200 grs de olivas negras sin carozo. Alos 10 minutos se echa el todo en la cacerola de los pichones despegando el fondo con una cuchara de madera haciendo proseguir la cocción hasta que el jugo se haya espesado suficientemente.

sábado, 9 de febrero de 2008

Cassoulet




Me escribe mi primo Fede desde Andorra contandome su visita a Carcassone , en especial al castillo donde comió en su restaurante una inolvidable cassoulet. Esto me trae recuerdos de mis viajes allá a lo lejos y en camping por Francia, donde comprabamos latas de cassoulet y las calentábamos y las comíamos en la misma lata. Que delicia !
Tiempo después hacíamos la receta en nuestra casa :
Poner a remojar porotos pallares en agua durante toda la noche. la cantidad depende de los invitados.
Al día siguiente ponerlos a hervir en agua con sal aproximadamente 3/4 de hora, con un ramito de bouquet-garni. Probar que estén tiernos.
En otra olla ir rehogando cebolla en rodajas, morrón, zanahoria, cebolla de verdeo y luego agregar trozos de cerdo, tocino,cueritos de cerdo, chorizo blanco, salchichas y si hubiere ganso o pato o trozos de pollo.Condimentar bien:perejil, ajo, sal y pimienta.
Si tenemos olla de barro , la costumbre es prepararla en ella y al horno, terminando la cocción espolvoreando con pan rallado y trocitos de manteca que quedaran dorados. Servir en cazuelas.

Ideal para días fríos acompañando con buen tinto...Bon appetit !

viernes, 8 de febrero de 2008

Un bisabuelo en la cocina: Bouillabaise ( sopa de mar )


Cortar en trozos el pescado de la zona o de la estación, previamente lavado, descamado y sin espinas. Pueden ser 2 o mas variedades, calculando 1 o 2 porciones por comensal.
Poner en fuente honda los mismos, mas langostinos, almejas, mejillones y/o camarones. De estos tener un total de 1 kg.
Aderezar con perejil y ajo,jugo de 1 limón y 2 cucharadas de aceite de oliva. Dejar marinar( 1 hora).
Aparte rehogar 1 cebolla en tiras finas con 1 puerro cortado, 2 tomates en cubos y 1 morrón en tiras .Agregar casi al finalizar la cocción 1 vaso de vino blanco.
Una vez cocidos, agregar la marinada cubriendo con agua y poniendo a hervir, mientras agregamos 1/2 papa por persona .Si nos gusta rodajas de zanahorias.
Sazonar con tomillo, sal, pimienta, pimentón y 1 hoja de laurel.
Cocinar unos 15-20 minutos a fuego medio a bajo, ( si faltara agua agregar).
Servir bien caliente acompañando con tostaditas de pan a las que refregamos con aceite y ajo.

martes, 22 de enero de 2008

Parole...parole...:Andrés Neuman: La mujer tigre


Andrés Neuman
La mujer tigre (fragmento), de El que espera

" No hay nada más espléndido que las manchas color albaricoque de su cuello, que se estira y se pliega cuando atisba los flancos. Hace tiempo que la estudio y, de momento, lo único que he conseguido averiguar es que duerme por la tarde, se pierde por las noches y se asoma de este lado sólo al mediodía, cuando el sol le acentúa las franjas del lomo y enciende sus pupilas piedra pómez. Desde el día en que la encontré, distraída, clavándose un colmillo en el labio con delicadeza, no he dejado de imaginar la cacería. ¿Quién cazaría a quién? Desde luego su boca promete el vértigo, la sangre, el rito de la muerte ágil. Mi arma es esta pluma: suficiente al menos, para sucumbir con dignidad. Ese temblor del costado, de las rayas de su vientre al respirar, me salpica la vista, me obsesiona. Su dulce rugir de pequeña catarata me persigue cuando sueño. Al despertar, en cambio, sueño con perseguirlo. Ella tiene demasiado olfato como para dejarse sorprender en una página. Haría falta una novela, quizá varias, para poder albergar la esperanza de que bajase la guardia por un instante, en mitad de algún párrafo. Pero para hacer eso necesitaría estudiarla durante años. Al fin y al cabo, todo consiste en engañar al tigre. El hambre, algunas veces, la obliga a acercarse con encantador disimulo y relamerse. Si todavía no me ha atacado es porque, de momento, le agrada esto que escribo, o al menos le hace gracia a su coquetería. Por mi parte, estoy dispuesto al sacrificio: la supervivencia es tan mediocre... Sé bien que le importo poco, que para ella soy, básicamente, un curioso trozo de carne. Aunque también sé que, si transcurre un par de días sin que nos veamos, ella busca cualquier pretexto para regresar y rondar mi cuento. Incluso a veces me hace el honor y decide afilarse las uñas delante de mis ojos, frotándolas contra un árbol con una lentitud exquisita. Otras veces he notado cómo se demoraba al marcharse, mientras dibujaba hipnóticas ondas con su cola manchada. Y aún más. Estoy seguro de que en su guarida de fiera inconmovible, en las noches de luna clara, se siente sola. Y de que a veces, también, hace un esfuerzo y me recuerda. "

domingo, 20 de enero de 2008

Un bisabuelo en la cocina : Fricasé de cordero


Cortamos en pedazos 1 Kg. de cordero, poniendolo en cacerola con 1 cucharada de grasa de cerdo, una tira de jamón cortada a bastoncitos y con 1 cebolla cortada a anillos finitos.
Hacer cocinar a fuego moderado y cuando el cordero esté bien doradito mojarlo con 1/2vaso de vino blanco.
Dejar evaporar a fuego brillante, luego agregar tanta agua de modo que los pedazos de carne queden tapados.
Tapar la cacerola y hacer proseguir el cocimiento muy despacio revolviendo de tanto en tanto y agregando un poco de agua cuando se cocinan,mientras la salsa no deberá ser chirle, pero tampoco muy espesa.
Diez minutos antes de servirlo batir 2 yemas de huevo juntamente al jugo de 1/2 limón.Agregar 1 cucharadita con perejil y orégano picados.
Retirar la cacerola del fuego.
Echar las yemas a la salsa y luego de haber bien mezclado volver la cacerola al fuego otros 5 minutos.

sábado, 19 de enero de 2008

Un bisabuelo en la cocina: Minestrone a la genovesa


Poner en una cacerola( la noche antes) 200 grs. de porotos blancos y a la mañana siguiente ponerlos a hervir con suficiente agua con 50 grs. de tocino finamente cortadito y una pizca de sal.Cuando todo está a medio cocer se le agregan 2 zanahorias, 1 puerro, el interior de 1 apio y 2 papas cortadas en cuadraditos.
Aparte preparar el pesto: cortando todo con la " medialuna" unas hojas de "basilico", perejil y unos dientes de ajo.Derretir todo con 2 cucharadas abundantes de buen aceite, añadiendo 2 cucharadas de queso fuerte rallado, y cuando el compuesto esté bien mezclado echarlo a la cacerola de los porotos.
Cuando estos estén bien cocidos y la sopa resultara densa a punto justo, agregar 200 grs. de lasañetas( cintitas) al huevo , cocinar y servir bien caliente con queso rallado.

jueves, 17 de enero de 2008

Un bisabuelo en la cocina : Osobucco a la milanesa


Poner en el fuego un buen pedazo de manteca cortado en trozos.
Hacer tomar color a una cebolla cortada, sacarla luego de la cacerola y agregar 1 cucharadita de harina revolviendola con cuchara de madera.
Juntar los osobuccos y hacerlos dorar revolviendolos en todos sentidos, especiandolos con sal, pimienta en justa medida, mojándolos con 1 vaso de vino blanco seco ( por cada 2 osobuccos) y agregar 1 cucharada de salsa de tomates disuelta en una 1/2 taza de agua.
Tapar la cacerola, hacer cocinar despacio por una 1/2 hora .
Luego agregar un " pesto" compuesto de : 2 dientes de ajo ,algunas hojas de romero y salvia, una pizca de perejil,y un pedacito de cáscara de limón
Hacer terminar el cocimiento a cacerola tapada por unos 20 minutos hasta ver que el jugo quede denso.
G.B.
Nota: Acompañar con polenta o arroz, o fideos o puré de papas.